| Faros xenónLa tecnología de luz halógena convencional ha quedado en gran medida obsoleta en cuanto a intensidad luminosa y características de iluminación. Las luces de xenón suponen un avance significativo en esta área. Los faros de xenón facilitan la conducción nocturna, gracias al hecho de que el espectro de la luz de xenón es similar al de la luz diurna, proporcionando así un elevado nivel de seguridad. Los faros de xenón destacan por su largo alcance y su extensión lateral perfecta. Otras ventajas incluyen el bajo consumo energético y la durabilidad de las bombillas, equivalente a toda la vida de servicio del vehículo. La fuente de luz es una denominada lámpara de descarga gaseosa. Un arco entre dos electrodos en la atmósfera de gas xenón en las lámparas resulta en un tubo de gas ionizado a través del cual fluye la corriente eléctrica. Esto provoca que la mezcla gaseosa brille en forma de arco eléctrico. Es necesario un sofisticado sistema electrónico para el funcionamiento de estas bombillas, a fin de generar la elevada tensión de ignición de entre 18.000 y 30.000 voltios para garantizar el funcionamiento constante con una potencia de sólo 35 vatios o la reignición automática. Los faros xenón emiten bastante más luz que los faros halógenos y permiten una conducción nocturna más segura y menos fatigosa para los ojos del conductor, sobre todo en condiciones de mal tiempo. |